domingo, 31 de octubre de 2010

Freedom...♥


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Aquí me encuentro sola, encerrada en mi habitación, observando cada diminuta gota de lluvia golpear contra la ventana, el balcón se encuentra completamente mojado y todo ese inmenso campo empapado de agua y barro, que juntos provocan ese aroma a naturaleza viva que tanto amaba disfrutar cuando estaba junto a ella.
Desde que ya no se encuentra conmigo no se vivir…he olvidado como reír, he abandonado mis sueños…
Recuerdo como le gustaba correr y ensuciarse, cada vez que podía escapar de los establos lo hacia sin problemas, era una yegua salvaje…
Ella me enseño a volar sin tener que utilizar alas, y me mostró que la felicidad se encuentra en las cosas más pequeñas e insignificantes del mundo que llevan con ellas al mundo repleto de animales, de verde por doquier, de aire puro, de colores y olores…
La recuerdo como si fuera ayer, cuando me miraba desafiante para que la acompañara a sus aventuras, cuando por las noches frías comenzaba a relinchar a mas no poder para que vaya a cobijarla con mi abrazo y nos quedábamos juntas resguardadas del helado tiempo , mimándonos, amándonos como solo nosotras sabíamos…
Freedom era realmente preciosa, una yegua alta y corpulenta, color tostada y su crin y cola eran negras como el azabache, sus bellas patas se cubrían con hermosas botitas del mismo color , pero su temperamento no gustaba a nadie, por el solo hecho de tener ese espíritu libre y no olvidar lo que es ser un caballo, jamás se dejaba dominar y nunca obedecía…detestaba todo tipo de cosas en su cuerpo, la montura, las riendas, el freno, vendas, cinchas…lo que provocaba en todos la dicha de “esta yegua no sirve para nada”, quizás no era para los deportes, quizás no era para que todo tipo de jinete la montara, quizás no estaba domada…pero así la amaba , tal cual era y logro enseñarme cosas que no podría otro caballo, ni mucho menos una persona.
Mi familia ya no soportaba tenerla en los establos porque para ellos solo ocupaba lugar, y si quería seguir junto a ella, si la quería conmigo por siempre, debía domarla…
Un buen día, abrumada por el miedo a perderla, intente colocarle una montura y al apretar su panza, comenzó a corcovear y patear, se enfureció como nunca antes y luego de pararse en dos patas frente a mi se marcho galopando a toda velocidad.
Que gran error había cometido? Tratar de cambiarla? Que clase de monstruo soy? Me preguntaba una y otra vez, corrí a buscar a mi padre para que me ayudara a encontrarla y así fue pero no había rastros de ella, me estaba desesperando…
El me ordeno regresar a casa, lo cual me negué rotundamente, pero tuve que hacerlo…Hundida en un mar de lagrimas estaba yo, acostada en mi cama…
Freedom no regreso por tres días…fue un siglo para mi. Cuando la vi regresar, estaba esplendida pero en sus ojos se notaba un dejo de tristeza y bronca, me abalance sobre ella y la abrace, mi niña me correspondió apretándome con su enorme cabeza…ahí supe que me había perdonado por mi tan estupido acto.
Allí fue cuando comprendí que mi preciosa chica no pertenecía aquí y que por mas que intentaran domarla, jamás lo lograrían…y recordé porque la bautice como FREEDOM, que en ingles significa “libertad”, eso era lo que ella era…era la misma libertad en carne y huesos…y no debía cambiarla, era mi deber pensar en ella esta vez y dejarme de lado…
Free siempre me defendía, me cuidaba, soportaba mis actos, y era a la única persona que le permitía subirse a su lomo y enfrentar el mundo con ella…era dueña de mi amor y mi vida, se robo mi corazón y lo hizo salvaje como el suyo. Era tiempo de hacer yo algo por aquella yegua…
Esa misma noche, llovía como nunca y creí que era el momento ideal para devolverle su vida como era…la deje ir, en libertad…esa misma noche me acurruco bajo su cuello como nunca antes lo había hecho y entendí que me agradecía…esa misma noche clavo su mirada en mis ojos y mis lagrimas comenzaron a salir, me dijo que siempre seria mía y que jamás nunca nadie podría dominarla como yo…que era suya y que me amaba…
Al verla alejarse sentí que mi corazón se quebraba en mil pedazos y un escalofríos me recorrió completa, ese vacío molesto se clavo en mi pecho…y de golpe se detuvo y miro hacia mi, con su cabeza hizo un ademán para que me fuera con ella, que nos escapáramos juntas…y lo hubiera hecho pero no podía, mi lugar estaba aquí…le grite “te amo, eres libre mi preciosa Freedom”, relincho con todas sus fuerzas y se marcho…
Desde aquella vez, no volví a verla…ya han pasado 6 años que fueron terribles para mi, la necesitaba quizás mas de lo que ella a mi…pero estaba segura de una cosa, no nos olvidaríamos aunque el mundo se acabara…éramos una, se transformo en mi mejor amiga y compañera de sueños y aventuras, de locuras irremediables, era mi yegua y yo siempre seria su humana…Y cuando observo al cielo llorar, la siento mas que nunca conmigo…y es allí donde se que nunca me ha dejado y que vive en mi y lo hará por el resto de la existencia del universo…
La extraño como a nadie, y si bien por ella había perdido la creencia en los sueños desde que se fue y sentí que mi vida perdía sentido, también fue por ella que aprendí a creer en ellos y que mi vida tiene sentido completamente…fue por ella que logre ser feliz, Freedom me hizo feliz….

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